viernes, 21 de noviembre de 2014

El debate político

Una de las grandes incertidumbres que hoy en día presenta nuestra sociedad es la necesidad de establecer un marco político de referencia y confianza, en el que todos los ciudadanos nos sintamos representados y protegidos por nuestros políticos sin llegar a dudar de su profesionalidad.

Indiscutiblemente, esto no ocurre en la actualidad. Los gobernantes que nos encontramos suelen evitar el diálogo con los medios de comunicación. Son numerosas las ocasiones en las que nos encontramos a un político ofuscado en su ‘’papel’’, ignorando las preguntas o las observaciones que puedan realizar los diferentes periodistas que acuden a la rueda de prensa. Esto nos lleva a pensar, ¿es en realidad algo verdadero? o ¿pretenden persuadir a los ciudadanos a base de buena dialéctica?

Uno de los motivos por los que dudamos de si tienen o no la verdad es la cantidad de contradicciones que se encuentran en sus intervenciones. Muchas veces no piensan ni en lo que dijeron, ni tampoco en el presente, sino que se centran en mostrar su oposición con el partido contrario. Y es que a los políticos parece no importarles cambiar de parecer. Es decir, sea lo que sea no les interesa aceptar lo que el contrario propone porque solo quieren ganar electoralmente.

Lo importante no es escuchar, lo importante es ganar “la guerra”, justo todo lo contrario al significado de democracia. De hecho, uno de los puntos más importantes de la democracia es buscar la verdad absoluta y el bien común y se debe buscar entre todos, en sociedad.



El  método para llegar al acuerdo electoral es la votación pero para ello los ciudadanos deben ser personas participativas y motivadas. El voto representa la decisión del elector que a su vez es movido por varios factores. Estos factores son lo que los que los políticos en los procesos electorales tratan de generar un efecto en la conducta y en el comportamiento de los ciudadanos.

Por otra parte, es indudable la dificultad a la que hoy en día se enfrentan la mayoría de  políticos para poder  llegar a establecer una política común y justa para todos sus ciudadanos. Las sociedades de hoy en día se caracterizan principalmente por la diversidad de valores y creencias  de sus miembros pero es en este punto donde deberían demostrar dichas  aptitudes intelectuales y capacidad de liderazgo- que todo buen político debe poseer-  para sacar adelante una serie de medidas que buscasen la integración y crecimiento personal de todos los ciudadanos que tienen como objetivo base todas las sociedades democráticas. Por consiguiente podemos afirmar que fomentar el respeto entre los ciudadanos y en consecuencia entre todas las sociedades es tarea de los gobiernos fomentando así el diálogo entre los distintos partidos.
Dejando de lado la teoría, aterricemos estas cuestiones en la vida diaria. ¿Cuántos casos de corrupción nos hemos encontrado a lo largo de este curso político? A principios del año 2013, nos sorprendimos con el Caso Fabra y su bonito aeropuerto en Castellón. Seguidamente pudimos conocer el Caso Bárcenas y todo lo que ello supuso, sin poder olvidar el polémico Caso Urdangarín que tanto nos sobresaltó.


Como conclusión, por naturaleza humana somos débiles y nos dejamos influenciar fácilmente. Esta debilidad hace que el individuo sea dominable y muchos sean incapaces de definir su personalidad. El político se aprovecha de ello y puede llegar al ciudadano con mera ‘’palabrería’’. Teniendo en cuenta estos aspectos, la sociedad de hoy en día también se rige por unos roles característicos y podemos distinguir líderes carismáticos que ‘’marcan tendencia’’ moviendo a un gran público de masas. El papel del político es en realidad, ser este líder. Sin embargo, no todos están capacitados para ello. Ser líder es algo innato y pocos cuentan con ese don.

La solución puede ser plantear una buena educación para los ciudadanos, ya que de este modo, podrán tener un valor crítico para formar un  gobierno de excelencia.



La familia es "La clave"



Todos tenemos derecho a ser felices pero la felicidad no consiste en estar alegre, ni en satisfacer todos nuestros deseos, ni tampoco en “estar enamorado”. De hecho, me gustaría añadir a este último dato tal y como nos apuntó nuestro profesor Aguado: “Enamorarse es una experiencia, amar una actividad.”
Pero entonces ¿dónde puede encontrar uno la felicidad? La felicidad es el resultado del día a día teniendo en cuenta tanto los momentos difíciles como los buenos. Y el camino para encontrar la felicidad es la familia.





La familia es decisiva para la biografía y es en ella donde surge lo específicamente humano de las personas: la dimensión personal y también la espiritual.
La familia tradicional ha sufrido cambios en los últimos años y con la nueva percepción de la sociedad, se ha perdido en parte la esencia de lo comunitario y lo humano, transformándose en individualista.
La familia tradicional y numerosa tienen un papel imprescindible en la sociedad ya que rechazan la comodidad y el egoísmo por el cuidado, el amor y la formación de más personas.

Aunque el camino para ser feliz es la familia, no quiere decir que no existan dificultades pero si la familia es numerosa, por pura estadística existen más posibilidades para buscar soluciones y más miembros que pueden ayudarse los unos a los otros. Y esa es la función y la clave de la familia: cada miembro ayuda a crecer: los hermanos más pequeños van aprendiendo de los más mayores (a comer, vestirse, estudiar… se van formando) y los mayores protegen a los más pequeños y así, la vida pasando.

“La felicidad es siempre el fruto del darse a los demás, del vivir la vida del que nos rodea con más interés que la vida propia” y eso, donde se consigue si no es en familia, una escuela de humanidad para todos.

La familia requiere de organización y es necesario ser previsores en muchos aspectos: horarios, comidas, “evitar caprichos”, puntualidad, orden… Todos estos factores ayudan a la convivencia y a la armonía en el hogar. La familia necesita ser cuidada por todos los miembros y para aprender a hacerlo se deben asentar unas bases claras, de esta manera, la familia siempre estará ahí porque es permanente, incondicional, siempre se puede volver a casa. 

Debemos valorar a la familia permaneciendo unidos y superando adversidades juntos, comprometiéndonos con ellos a ser mejores personas y por tanto, aprendiendo también a ser más felices.  Esa felicidad la encontraremos en los pequeños momentos  del día a día, como un regalo. Debemos dejar de esperar determinados estados de ánimo que son pasajeros y nos hacen confundirnos con el verdadero significado de la felicidad.

La felicidad se debe valorar al final del camino, al terminar una vida y es en ese momento cuando uno piensa en las grandes situaciones de su vida: en la familia lo primero, en su trabajo, en sus amigos, en su día a día. Y se quedan atrás los momentos que te hicieron sentir una alegría inmensa pero se desvanecieron en cuestión de días.

Por último, debemos poner a nuestro alcance todos los medios o recursos posibles para ayudar a conseguir la felicidad de los demás. Es de esta manera, olvidando el egoísmo de querer alcanzar siempre nuestra propia satisfacción, como podremos ser felices, dándonos a los demás.  La felicidad es un regalo que debemos ofrecer a los demás y que sólo lo disfrutan aquellos que ponen el centro de su vida fuera de sí.









lunes, 20 de octubre de 2014

Buscar la meta



“La vida viene dada y hecha por padres, profesores o incluso por los medios de comunicación” ya tenemos todo establecido, un camino que todos seguimos o debemos hacerlo: ir al colegio, terminar bachiller, elegir una carrera e  ir a la universidad… esto es lo ideal y lo que todos esperan de ti. ¿Y qué pasa cuando alguien sale de este camino? Hay situaciones en las que incluso no es que uno no quiera, sino que no puede lograrlo.

            Estamos sumergidos en un mundo en donde la amistad se ha relativizado y la adicción a las redes sociales supone un aislamiento de las personas. Por ejemplo, sé de familias que incluso a la hora de comer se mantienen conectados y lo único que se consigue es no estar ni en un sitio ni en otro. Es cuestión de prioridades de compartir y diferenciar los momentos familiares, momentos para los amigos e incluso el tiempo libre. Con respecto al tiempo libre,  es otro de los momentos que también los medios electrónicos bien sean juegos, ordenadores o los teléfonos móviles han sustituido a la lectura. Estamos restringiendo nuestra propia libertad porque nos imponemos en nuestra vida obligaciones o deberes del estilo: ver la televisión, mantener conversaciones por whatsapp, actualizar Facebook… somos adictos a ciertas cosas que no son necesarias pero nos quitan muchísimo tiempo. El motivo: “conformarse, querer y ser queridos” de manera muy superficial por la masa.

            Debemos pensar por nosotros mismos y para tener nuestros propios pensamientos necesitamos una base de educación aunque en ocasiones también se nos exige demasiado. Es decir, son muchos los jóvenes responsables, activos con actitud crítica que piensan, estudian, se sumergen en proyectos pero a lo mejor no tienen tiempo de pararse a pensar ¿qué está pasando con el islam?
Cada época histórica tiene sus características y hace 50 años no se le exigía tanto a las personas pensar: un niño que desde los 14 años trabajaba en el campo no le dedicaba tiempo a pensar, sino que todos sus esfuerzos desaparecían en su trabajo.
Hoy en día los jóvenes piensan y no todos malgastan su tiempo pero muchos, se dejan guiar por este concepto barato de jóvenes vagos que no es real.  

            Otra de las ideas relacionadas con el ser queridos por la masa y pensar por nosotros mismos es el miedo al compromiso. Es normal que la idea por ejemplo, de pasar el resto de tu vida con alguien asuste y se le tenga respeto porque son decisiones muy importantes en las que uno debe pensarlo bien. Y aquí está el problema: ¿Prefieren los jóvenes no pensar en ello para evitar la responsabilidad?
Hace 40 años se vivía en un estado confesional católico y conservador donde la gente tenía una ideología católica más profunda en algunos casos verdadera y en otros, impuesta. Todos eran católicos con unos valores los cuales se debían seguir. Pero ahora… si dejamos a un lado la religión y no la tenemos en cuenta ¿Cuáles son los valores? Me atrevo a decir que en muchos casos  el fin se resume a “pasarlo bien.”

Por último, los jóvenes solemos quejarnos por no disponer de más tiempo libre sobre todo en época de exámenes lo que en la mayoría de los casos, se debe a una mala organización. Hay alumnos a los que les va bien no estudiando durante el curso y en exámenes prefieren no dormir, recurren al estrés del último momento lo que no significa que sea lo ideal ni mucho menos sano.
Es verdad que los estudiantes no rendimos lo mismo el primer día de clase que el día anterior al examen y es que el agobio y el estrés que se genera, en realidad no es malo sino que te ayuda a ponerte las pilas. Si empleáramos el mismo ritmo de estudio desde el primer día, seríamos brillantes.
También hay veces que organizarse en asignaturas no es fácil o no está en nuestras manos bien sea porque el profesor falla o porque no siempre nosotros tomamos las decisiones más acertadas. A veces crees que lo mejor es estudiar del libro y resulta que los apuntes son más concretos y recogen lo que al profesor le parecía más importante.

            En conclusión, creo que el problemas de algunos jóvenes es que no tienen una meta, no saben qué hacer. Si tu te dices: “Quiero ser profesor” tienes una motivación fuerte. Ya no estudias por aprobar, por complacer a tu familia o por sentirte bien contigo mismo sino para que el día de mañana seas un buen profesor. Esto es buscar tu meta y el problema de muchas personas es que no la tienen clara: no saben qué quieren llegar a ser no sólo en su vida profesional sino en la personal.



"La vida pasando"

Nací en Pamplona un 5 de Julio de 1991 prácticamente con el pañuelico rojo atado al cuello. Desde ese mismo día para mí fue un privilegio ser hija de mis padres. El amor incondicional y comprensión de mi madre junto al esfuerzo, cariño y apoyo de mi padre me enseñaron a tener fe en mí misma y en Dios.

Mi infancia fue muy feliz, mis padres, mi hermana y yo siempre hemos sido una piña, un equipo con metas en común en donde cada uno sabía qué era importante para el resto del equipo. Nos apoyábamos aportando cada uno lo mejor de sí:



-Mamá como pilar fundamental de la familia organizándolo todo, con sus buenos consejos y decisiones oportunas.

-Mi querida hermana el terremoto de la casa siempre resolviendo con mucho nervio y talante cualquier situación. Yo en cambio más parecida a mi padre, calmada y paciente. Solían decirnos que “transmitíamos paz.”

-Papá prudente y discreto una persona con la que compartir momentos de silencio resolviendo crucigramas o escuchando “Los sabandeños” sin necesitar dar explicaciones sobre nada más.



Mis abuelos han vivido siempre justo debajo de mi casa y eso les ha convertido en mis segundos padres, lo hemos compartido con ellos todo.

            Recuerdo que de pequeña no me entusiasmaba ir al colegio, así como a otros compañeros no les suponía un esfuerzo, yo cuando llegaba el domingo por la tarde sentía tristeza por volver a la rutina. Desde 1º de Infantil hasta terminar la ESO fui al  Ursulinas supongo que además de estar cerca de mi casa, mis padres pensaron que era una buena elección.  Cuando mi hermana, 4 años mayor que yo terminó el colegio, pensé que era un buen momento para “cambiar de ambiente” y pedí a mis padres hacer bachiller en otro centro. Aunque la idea en un principio no les convenció demasiado, confiaron en mí y me cambié a Carmelitas-Vedruna. Recuerdo esta elección como una de las mejores decisiones de mi vida y conocí a esos amigos que la gente suele llamar “los amigos de toda la vida, los amigos de la infancia.”



En las navidades de mis 18 mi padre se fue. Tuve que preguntar por qué en muchas ocasiones hasta que el doctor Centeno supo darme la respuesta: “Tu padre era una persona buena, una de esas personas extraordinarias que Dios necesita a su lado.” Fue una época muy complicada que sin duda ha marcado mi biografía.

Siempre tuve claro que quería ser maestra. Recuerdo que mis compañeros en los primeros años de colegio, solían cambiar a menudo de opinión, si un día alguien quería ser bombero, a la semana siguiente quería ser astronauta.  A mi siempre me entusiasmó la idea de enseñar y me compadecía de las personas que hasta el último momento no sabían qué hacer con su carrera profesional.

Al llegar a la universidad me dejé aconsejar y pensé que ser maestra se complementaba muy bien con ser pedagoga. ¡Bendito día! 5 años más tarde, sueño con poder trabajar en un colegio de educación especial.
La universidad han sido años muy significativos en los que he tenido la oportunidad de vivir experiencias inolvidables como un viaje a Marruecos con las Misioneras de la Caridad, también he conocido a mucha gente buena, entusiasmada con sus estudios, con ilusiones, personas luchadoras... Pero de una manera muy especial 4 de esas personas me han ayudado a crecer, a ser mejor, a ver la vida desde otros puntos de vista y me han enseñado que el tiempo es relativo, que si de verdad lo deseas, lo logras.




Por fin en 5º a un solo paso de terminar la universidad y aunque reconozco que por un lado produce vértigo mirar hacia delante, por otro me entusiasma pensar en las nuevas etapas.


lunes, 3 de marzo de 2014

Every kid needs a champion



...Once heard a colleague say: "They don't pay me to like the kids." Her response: Kids don't learn from people they don't like.

domingo, 2 de marzo de 2014

No debemos olvidar.



El hogar es el mejor centro educativo en el que se desempeña un papel fundamental en la afectividad y en la transmisión de valores. Así lo asegura en este artículo José Fernando Calderero decano de la facultad de Educación de la Universidad Internacional de la Rioja.

Existe una idea generalizada por parte de muchos padres en la que se cree que el colegio es el principal responsable de la educación de los niños pero no es así. Los padres de familia quizás debido a la carga laboral intentan delegar la formación de sus hijos al colegio, pero el centro no puede sustituir jamás el papel y el protagonismo que tienen los padres en la educación de sus hijos. 


Los padres pueden solicitar a los diversos colegios que sus hijos manejen diversas áreas y actividades y exigir una calidad educativa mediante programas académicos que respondan a los nuevos desafíos del mundo globalizado, pero no pueden exigir que el establecimiento educativo proporcione un hogar a sus hijos dentro de su estructura. La misión de los centros es impulsar y fortalecer la educación de los alumnos, sin embargo la formación de los niños se origina en el hogar a través del ejemplo de sus progenitores. 






Metáforas II. Reflexión.

"La educación es un viaje a través de un campo de estudio en el que el profesor hace de guía para el grupo de alumnos" 
La educación es un viaje en el que el profesor debe ayudar, guiar a los alumnos en el camino facilitándoles los obstáculos y a la vez haciéndolos más autónomos y competentes.

"El profesor es como un jardinero que da a cada planta lo que necesita" 
Así como el jardinero proporciona a sus plantas los cuidados y el agua que necesitan en función de sus características, el profesor debe ser también el jardinero que proporcione a sus alumnos la ayuda que precisen. Se trata de fomentar la atención individualizada ante la diversidad del alumnado.

Esta última metáfora es desde mi punto de vista la más especial no sólo porque el profesor es la figura que da a sus alumnos lo que necesita sino por la diversidad y la variedad de las flores. No debemos olvidar nunca que cada niño es diferente.


A pesar de haber mantenido siempre unas creencias muy firmes a cerca de lo que significa educar, como por ejemplo que no es una mera transmisión de conocimientos sino que es un proceso que va muchísimo más lejos, ahora que vamos terminando los estudios, esas creencias se van haciendo más firmes y fuertes. Aunque siempre he tenido en cuenta que la enseñanza es un proceso que se centra en el alumno, no había profundizado sobre el aprendizaje autorregulado. Es por todo lo que nos han ido transmitiendo a lo largo de estos años de estudio, que esas creencias se han interiorizado y hecho firmes. 


MetáforasI. Reflexión.

"Corresponde al profesor ofrecer un contenido de cierta dificultad en partes"
El profesor no es sólo el encargado de impartir su materia en un mero contenido sino que debe conocer a los alumnos en sus destrezas y dificultades y adaptarlas a sus necesidades.
El profesor no debe entregar a sus alumnos el contenido como un "todo" sino distribuirlo y organizarlo para de esta manera poder relacionar la materia con la vida diaria y resolver problemas reales haciendo que sean ellos lo que dirigen su propio aprendizaje.

"La enseñanza es como esparcir semillas en el viento, el profesor no puede prever lo que ocurrirá" 
En la enseñanza hay ocasiones en las que el profesor prepara, organiza y trabaja con ilusión un tema y sin embargo, no obtiene el éxito que se esperaba. Y es que el profesor no puede prever lo que ocurrirá en la enseñanza. El motivo de estas situaciones es la gran diversidad en el alumnado. Cada alumno es único e irrepetible y por ello no se puede generalizar la enseñanza, sino que se debe adaptar a las necesidades de cada uno pero a la vez sacándoles el máximo potencial a los alumnos.
Al igual que las semillas se esparcen en el viento, los conocimientos, habilidades, valores y principios que transmite el profesor, se adquieren por los alumnos dependiendo de cada uno, de distinta manera.

"Los estudiantes son como una materia prima que tiene que moldearse de acuerdo a un patrón determinado" 
A pesar de esta metáfora, en la educación no hay patrón que valga. Cada alumno tiene su ritmo y su propio desarrollo por lo que es imposible moldear el comportamiento o las habilidades de los alumnos a un patrón. Cada alumno necesita su propio método de enseñanza.
Además, no se debe moldear sino que se debe respetar al alumno como elemento esencial en el proceso enseñanza-aprendizaje y de esta manera valorar sus creencias, intereses, necesidades, sin amoldarlas a ningún patrón.

"La enseñanza es como establecer conexión entre diferentes partes de una materia" 
Debemos entender la enseñanza a través de una visión transversal. Es decir, todas los contenido que se enseñen deben estar relacionados a través de las distintas materias. De esta manera el alumno encontrará sentido a su aprendizaje. No debemos guardar cada conocimiento en una "caja" diferente sino que debemos buscar relaciones entre aquello que queramos enseñar.

"Corresponde al profesor organizar la clase y facilitar el material principal de la enseñanza" 
En estos últimos años se ha intentado fijar una enseñanza centrada en el alumno en la que el profesor no es el protagonista y la educación es un proceso de todos los agentes que intervienen en ella. Sin embargo, uno de los papeles del profesor sí que es el de organizador de la clase y facilitador del materiales para la enseñanza. El profesor debe facilitar a los alumnos los recursos que necesiten y a su vez ser guía y organizador de esa materia.





sábado, 1 de marzo de 2014

Práctica Ideal de la enseñanza. Reflexión.

La práctica ideal de la enseñanza es aquella en la que el alumno es el protagonista y el maestro se centra en cada uno de sus alumnos.
Tradicionalmente la educación se ha ocupado de la transmisión de normas y valores, y trataba de proporcionar a los educandos modelos de conducta que imitar y conocimientos para almacenar.
Sin embargo, la educación evoluciona poniendo el acento en el educando, que debe ser el protagonista de su propia formación integral para que desarrolle plenamente todos sus potenciales.

Además, la práctica ideal de enseñanza debe mirar al niño desde una perspectiva globalizadora ya que el entorno en el que se mueve condiciona todos los planteamientos de nuestros proyectos educativos. Es pues, imprescindible conocer bien desde qué antropología partimos para dar coherencia a los objetivos, medios y resultados que seleccionamos. Nuestra práctica cada vez debe ir consiguiendo que la educación sea un derecho universal y que la calidad educativa sea un objeto cada vez más consensuado que concentra esfuerzos de todos los agentes que participan en ella.

Así pues, debe utilizarse una metodología activa y participativa que se base en la experimentación y que haga que el alumno participe regulando su propio aprendizaje. El profesor no solo debe guiarles en el aprendizaje sino que debe fomentar en ellos el afán  y la curiosidad por aprender y hacer de ellos unas personas competentes y reflexivas.

También, la relación entre profesor-alumno debe ser cercana ya que cada uno de ellos es único e irrepetible y se merecen una atención individualizada. Debemos permitir al alumno que tome sus propias decisiones no sólo de lo que aprende sino también de cómo lo adquiere para facilitar el aprendizaje autorregulado.

La mejor manera para que los alumnos aprendan es mostrarse no como profesor autoritario sino como alguien cercano que conoce todas sus destrezas y  las necesidades de sus alumnos. El profesor ha de mostrar interés por las preocupaciones de los alumnos, motivándoles y haciéndoles sentir importantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Así, el rol del profesor es el de guía y persona que conoce a sus alumnos, los motiva y adapta su enseñanza a su propio aprendizaje siempre teniendo en cuenta sus necesidades.




jueves, 27 de febrero de 2014

Clases más dinámicas y divertidas con las nuevas herramientas "online"

Cada día es más frecuente ver imágenes o información del tipo: "Un niño hace sus deberes en una plataforma online"
Las nuevas tecnologías facilitan las tareas docentes ya que entre otras cosas, permiten desarrollar materiales didácticos alternativos y novedosos, dejando atrás los libros de texto, algo que a los alumnos les encanta.
Además las nuevas tecnologías favorecen por un lado, el trabajo colaborativo, el cual en estos últimos años se ha investigado sobre su importancia. Pero al mismo tiempo, favorece el aprendizaje autónomo ya que los alumnos se pueden enfrentar solos a la materia o actividades.
Las nuevas tecnologías en el aula facilitan la evaluación de los estudiantes y también, facilita la comunicación tanto en la red como con los alumnos que por lo general son más tímidos.

¿Todo lo que proporcionan las nuevas tecnologías en educación son ventajas?

No todos los alumnos disponen de dispositivos como móviles, tabletas u ordenadores, por lo tanto se acentúan las desigualdades sociales.
Es muy importante que los alumnos menores estén supervisados por un adulto que controle tanto los sitios a los que accede en Internet como el tiempo que utiliza para ello porque pueden volverse dependientes de la tecnología.
Por otro lado, no toda la calidad de la información de Internet es la adecuada o requerida como he dicho es imprescindible una guía adecuada del maestro y que éste presente una buena actitud respecto a la actualización de la información.


Un ejemplo de este avance tecnológico se aprecia en las aulas de Cataluña donde los alumnos han comenzado un proyecto llamado mSchools. Se trata de una asignatura optativa en la que los alumnos han comenzado a diseñar sus propias aplicaciones móviles. 



domingo, 23 de febrero de 2014

"Los padres que leen un cuento a sus hijos todas las noches en peligro de extinción." ABC

Las escenas de padres y madres leyendo cuentos a los niños es cada vez menos frecuente y las nuevas tecnologías (televisión, videojuegos...) han ganado protagonismo.
Los padres llegan cansados del trabajo y sin mucho tiempo para sus hijos pero aun así, vale la pena dedicar cualquier rato a leerles un cuento. 
Dado el avance de la  tecnología, cualquier soporte para leer puede ser un buen aliado. No hace falta ser un experto en contar historias, solo se necesitan ganas y entusiasmo. 

Cada vez somos menos conscientes de las ventajas que tiene leer cuentos a los niños y nos olvidamos que es la manera de trasmitirles una experiencia especial ya que reforzamos los vínculos afectivos y a la vez incrementamos la autoestima. 
Leer fortalece la capacidad de imaginación, les enseña a reflexionar ya que muchos cuentos esconden mensajes que les ayudará  incluso a distinguir lo que está bien y lo que está mal. 

Recordemos: "La lectura es una de las actividades más importante y útiles que el ser humano realiza a lo largo de la vida" 



Reflexión.

¿Qué es para ti enseñar?


Cuando se habla de enseñar, se nos viene a la cabeza la palabra transmisión, ya que enseñar es comunicar una serie de conocimientos, habilidades, principios, ideas, experiencias que los alumnos no poseen, con el fin de que lo comprendan y hagan suyas todas estas ideas. Así,  en un futuro podrán aplicar aquello que les hemos enseñado en su vida diaria.

Sin embargo, cuando pretendemos responder a la pregunta ¿Qué es enseñar? se nos viene a la cabeza la pregunta complementaria:

¿Qué es aprender? 

Pues bien, enseñar y aprender no van por separado sino que forman un proceso de enseñanza- aprendizaje. La educación no tiene solamente en cuenta unos resultados sino un proceso. Según la RAE aprender es adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia. ¿Acaso enseñar no es una experiencia? Aquí es cuando intervienen el Aprendizaje Autorregulado. Es decir, la  es un proceso en el que aprenden todos los agentes implicados.

¿Qué tipo de conocimiento te gustaría que tus alumnos aprendiesen? ¿Qué quieres que tus alumnos sean capaces de hacer al finalizar el curso?

El objetivo de todo buen profesor es que sus alumnos no adquieran solamente una serie de contenidos de un área determinada (no deja de ser muy importante) sino que esa materia se enfoque al mismo tiempo con una visión de la vida real. De esta manera, los contenidos que aprendan los alumnos, serán significativos porque serán capaces de aplicarlos a su día a día. Es la forma de que los alumnos se muestren motivados.
Por supuesto esa motivación debe ser guiada y marcada por el profesor, uno de los responsables en su aprendizaje. Por ello, es  necesario marcarse siempre unos objetivos a alcanzar. Nos solo a largo plazo (final de curso) sino unidad por unidad. De esta manera será más fácil evaluar el proceso. ¿Qué sabían antes? ¿Cuál era la meta? ¿Qué han alcanzado?

¿Qué tipo de actividades utilizas?

Las actividades deben ser participativas donde el alumno se sienta activo, un agente imprescindible en el proceso. Se deben evitar los ejercicios sistemáticos en los que el alumno aprende a través de la mera repetición. Lo interesante es que las actividades que se realicen sean significativas para el alumno. Los ejercicios deben marcar sus intereses. De esta manera el profesor será una guía y el aprendizaje esta´ra centrado en el alumno.

¿Qué tipo de actividades utilizas para evaluar?

El mejor método de evaluación es la observación. La evaluación es una fotografía seriada y debemos captar el mejor momento, el más oportuno para llevarla a cabo.
Por supuesto que al finalizar la unidad los alumnos deben ser evaluados a través de una prueba en la que se muestre que han alcanzado los objetivos. Sin embargo, la evaluación no debe ser ni siquiera continua sino frecuente.

"Un niño que ya sabe contar hasta 10 y aprende  hasta 11,  no habrá aprendido más que un alumno que no sabía contar y ahora lo hace hasta 5" Debemos valorar el esfuerzo.

Las actividades para evaluar deben ser similares a las que se han utilizado en clase para aprender. Deben sentirse seguros, como si se tratara de otro día más en el aula donde muestran sus nuevas habilidades.

viernes, 21 de febrero de 2014

ABC: "Así valoran los padres a los profesores españoles"

M.J Pérez-Barco. "Los docentes de infantil y primaria son los más considerados por las familias."


En este artículo se analiza a partir de unas encuestas, la opinión que tienen las familias españolas sobre los docentes.
Los resultados señalan que más de la mitad de los padres consideran que los profesores de Educación Primaria e Infantil, están bastante formados. Por el contrario, un 9% señala que la formación de los docentes no es suficiente.
No tienen tan buena suerte los profesores de Secundaria y Bachillerato ya que en las familias, 1 de cada 3 piensa que no están bien formados. Lo mismo sucede con los profesores universitarios.

Este estudio me lleva a uno de los temas más tratados y hablados últimamente: la valoración social de la identidad profesional docente. Hoy en día, sobre todo en Secundaria y Bachillerato, el trabajo docente se califica como un trabajo de riesgo debido al exceso de tareas, el escaso reconocimiento, la falta de implicación en las decisiones transcendentales que afectan al sistema educativo...

Se suele reiterar la importancia de la educación y sin embargo, la valoración es escasa.

Este estudio pretende hacernos ver la realidad educativa y analizar el grado de satisfacción o desacuerdo de las familias con los profesores españoles.
Una de las conclusiones del estudio fue que los padres piensan que tanto los profesores de Educación Primaria e infantil son los mejores, valorándolos con un 7,5.

Otra de las preguntas importantes es si los padres están satisfechos con la atención que reciben ellos mismos a la hora de, por ejemplo, ser entrevistados por los profesores. En este sentido los docentes de Infantil y Primaria también son los más valorados.


Por último, la conclusión más importante del estudio fue que "Hay que mejorar la formación del profesorado para ejercer la docencia según los parámetros de la vida actual"

¿Qué instrumentos existen para hacer explícitas las creencias pedagógicas de los profesores? Reflexión

Existen algunos interesantes cuestionarios que permiten que nos detengamos a pensar sobre nuestras creencias de la enseñanza como docentes. Por ejemplo: Assessment Learner Centered Practices (ALCP) de McCombs y Miller (2007)



Escala 1: creencias centradas en el alumno, su aprendizaje y la enseñanza
Ítems 1,4,7,10 y 13
Media aproximada: 3,2.   Mi media: 3,4

Escala 2: creencias no centradas en el enfoque centrado en el alumno sobre los alumnos
Ítems: 2,5,8,11 y 14
Media aproximada: 2,3.  Mi media: 2,2

Escala 3: creencias no centradas en el enfoque centrado en el alumno sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje
Ítems: 3,6,9,12 y 15.
Media aproximada: 2,4   Mi media: 3,2.

¿Qué ítems han contaminado mis puntuaciones? ¿Se pueden relacionar? De este modo podré maximizar los esfuerzos e invertirlos en un mismo objetivo: ser un buen profesor.

En la Escala tres algunos de los ítems como por ejemplo:

-"No importa lo mal que un profesor se sienta, él o ella está en la obligación de no dejar que sus alumnos tengan conocimiento de tales sentimientos."
-"Si no guío a mis alumnos durante  la tarea nunca conseguirán dar con las respuestas correctas"
-"El conocimiento de los contenidos del área es el requisito más importante para ser un buen profesor"
-"Una de las cosas más importantes que puedo enseñar a mis alumnos es acatar las normas y comportamientos como se espera de ellos en las aulas"
-"Soy responsable de lo que aprenden mis alumnos y de cómo lo aprenden."

Todos estos ítems están centrados en la importancia de la figura del profesor en la enseñanza. Quizás influenciados por la educación que hemos recibido, todavía tenemos la mentalidad de, como dice uno de los ítems, creer que impartir el contenido es el requisito fundamental de la tarea docente, cuando no es así.
Por supuesto que los alumnos necesitan en muchas ocasiones de una guía para orientarse en sus actividades y alcanzar el éxito, pero eso no quiere decir que en determinadas situaciones debamos permitirles avanzar por ellos mismos porque van a ser capaces de, con autonomía, superar obstáculos.

También,  aunque el profesor deba ser una persona fuerte con un gran control interno para llevar la práctica educativa con talante, no significa que en algunas situaciones, no haya que dar explicaciones a los alumnos sobre una mala noticia. Si tus alumnos se abren a ti, se van a sentir cómodos si tú también les ofreces una parte de ti.

Este cuestionario se ideó con la intención de desarrollar un medio que sirviera a los profesores para auto-reflexionar sobre sus creencias pedagógicas y su acción educativa e identificar consecuentemente posibles ámbitos de mejora

sábado, 15 de febrero de 2014

La palabra puede convencer, el ejemplo arrastra.


Desde muy pequeños los niños realizan sus juegos, se comportan y se relacionan de acuerdo a lo que observan. 



Todo lo que decimos y hacemos es grabado por los niños. Cada palabra, gesto o expresión, lleva un mensaje y los más pequeños nos necesitan para desarrollarse.

"Una acción puede ser formadora o deformadora. Prestemos atención a qué le enseñamos a los niños"

La evaluación. Reflexión


En el modelo de enseñanza centrada en el alumno y su aprendizaje, la evaluación ha de ser "auténtica y por tanto debe medir el grado de adquisición de conocimiento, su comprensión y el nivel de aplicación de las estrategias de aprendizaje." Una enseñanza a medida de cada estudiante. 

Es tendencia que los profesores no se sientan cómodos con este tipo de evaluaciones y tiendan a utilizar las tradicionales medidas estandarizadas. 

Dado que todavía soy profesora en "potencia", me gustaría dar un ejemplo de lo que para mí significa la evaluación y qué tipo de medidas emplearía:

En primer lugar creo que deben fijarse unos objetivos que ayuden a los alumnos a encontrar útil la enseñanza. Para ello, lo mejor es centrarse en aspectos de la vida cotidiana, que a los alumnos les resulten familiares y por tanto, puedan integrar sus conocimientos teóricos llevándolos a su vida diaria. 

En segundo lugar, es imprescindible no tener sólo en cuenta el resultado, sino el proceso que se lleva a cabo para obtener ese resultado. Es decir, no debemos fijarnos sólo en una puntuación final, sino que debe darse una evaluación inicial previa, una evaluación durante el proceso y finalmente se debe comparar el resultado final. ¿Dónde empezamos y hasta dónde hemos llegado?

Esta idea responde a que La evaluación no es ni siquiera continua sino frecuente, es una foto seriada. Uno debe evaluar en los momentos más oportunos y eficientes.  

Por ejemplo, en el área de matemáticas: El alumno, dependiendo del curso, debe identificar su día a día con las actividades, ejemplos y problemas que se resuelvan en el aula. 
Es fácil hacerles entender que las matemáticas son imprescindibles para: manejar dinero, controlar que no hay errores al hacer cuentas, hacer la compra y a la vez ser más autónomos e independientes.
Se trata de hacerles ver que todas las actividades que se realizan en el aula, las van a necesitar en su día a día.

No debemos olvidar, que alguno de nuestros alumnos va a mostrar especial dificultad con algún tema. Para ello, sea el área que sea, se debe investigar a través de la observación o bien a través de una entrevista con los padres, sus gustos o sus aficiones. ¿Para qué? De esta manera, podremos por ejemplo, adaptar cualquier actividad a su mundo para que consigamos que sea de interés para él. Si le gusta el fútbol, podremos plantear sus problemas basándose en equipos y jugadores. Si le gusta un personaje concreto de la televisión, podremos motivarle a través de cromos o noticias sobre ellos. 
Motivarlo para lograr superar los obstáculos con éxito. Cada alumno es único e irrepetible. 

Una profesora que conozco, siempre que veía que alguno de sus alumnos mostraba una mínima dificultad para entender cualquier concepto, en su clase de conocimiento del medio, llevaba a clase cualquier recurso que hiciera falta hasta que todos adquirían ese conocimiento. Presencié una de sus clases, a la que apareció con un conejo. La ilusión y la motivación con la aprendían esos alumnos era muy distinta a cualquier otra clase magistral.